Veterinario de San Carlos de Apoquindo debió pasar una noche detenido por maltrato animal, luego de ser acusado de asesinar a una perrita que habría provocado daños en su clínica. Según testigos, el “profesional” reaccionó amenazando a los vecinos con que iba a matar al animal, por los daños causados, y mientras los vecinos buscaban una nueva morada para la mascota, la perrita habría sido encerrada en la clínica y asesinada por el veterinario.

rucia2Denuncia publicada en el Flickr depepa_garcia

Andrés Maureira mató una perra a sangre fría en venganza por los destrozos que causó en su clínica > El Rodeo, en su sucursal de San Carlos de Apoquindo (http://www.veterinariaelrodeo.com/).

Se trata de un descarado asesinato a sangre fría. No sepodrá defender escudándose en una presunta política de control de población (igual de vil); tampocose trata de un perro ´peligroso´; el perro no estaba enfermo.

Independientemente del año y medio de cárcel que ojalá le caiga; independientemente de la expulsión e inhabilitación que debiera determinar el colegio de veterinarios, la funa ciudadana de seguro será eterna.

Reproduzco el relato enviado por una de las testigo:

“Rucia vivía libremente en San Carlos de Apoquindo (Camino el Alba con Francisco Bulnes Correa). Junto a un grupo de amigos que trabajamos en el sector la acogimos, dimos cariño, atención medica en la clínica Veterinaria El Rodeo y la cuidamos por cerca de un año. Ella se transformó en parte importante de nuestras vidas, clientes, vecinos, trabajadores y de todos quienes la conocieron.

La noche del miércoles, Rucia, por un descuido de los trabajadores de la misma Clínica Veterinaria El Rodeo, se quedó encerrada en ese local. Como todo animal, el encierro la estresó, y esto causó daños en la clínica.

La mañana del jueves, el médicoveterinario Andrés Maureira, al abrir la clínica y darse cuenta que Rucia habla destrozado parte del local, fue a la tienda donde algunos de nosotros trabajamos y amenazó con matarla. Luego de un forcejeo, una amiga le dijo que hoy mismo nos llevaríamos a Rucia de San Carlos de Apoquindo, pero que no le hiciera nada.

En el momento en que ella fue a contactarse con personas que pudieran hacerse cargo de Rucia, el Doctor Maureira se encerró con ella en la clínica veterinaria. Natalia, junto a otro amigo, fue a golpear la puerta desesperadamente y, luego de unos instantes, el doctor gritó desde adentro que ya la había matado.

Cuando fui a exigir que me devolvieran a Rucia, los trabajadores del local me dijeron que Paz Ciudadana se la había llevado viva, pero sedada. Llamé a Paz Ciudadana, y se me informó que ellos no realizan dichos procedimientos a menos que sea un perro muerto en la vía pública.

En ese momento se presentó en el lugar un guardia de Paz Ciudadana y se contactó a Carabineros, quienes tomaron declaraciones sobre el asunto y tomaron detenido al doctor Maureira. Luego de declarar en la comisaría, Natalia y yo pudimos recuperar el cuerpo de Rucia, y trasladarlo a otra clínica, donde estamos esperando las indicaciones de fiscalía para poder llevar a cabo su cremación.

Nuestro interés es el que esta clase de actos no queden impunes. Que la muerte de Rucia en manos del doctor Andrés Maureira de a conocer la clase de profesionales del área de la salud animal que escudan sus intereses económicos tras el discurso de ayudar a los más desprotegidos. Que el acto cobarde de un hombre de poca ética e integridad traiga en un futuro mayor protección a perros que no tienen un techo, pero si mucho amor y una familia que siempre la recordará”.

La noticia ya ha sido publicada por el Diario Las Últimas Noticias, y por Chilevisión, además del blog Teleperra.

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