Mientras algunos piensan en que la mejor solución para alcanzar una mejora en la educación en Chile, es tomarse todos los colegios posibles, participar en marchas multitudinarias, y causar millonarios destrozos, una cantidad no menor de compatriotas se sigue levantando a las tantas de la madrugada para cumplir con sus trabajos.

Entonces es inevitable dejar de pensar en las reales motivaciones de los que se hacen llamar dirigentes estudiantiles, los que a mi parecer son más dirigentes de manifestaciones que otra cosa. Hace unos días, uno de sus representantes intentaba justificar la realización de sus reuniones en Ercilla, indicando que tenían una especie de deber de apoyar a la causa mapuche.

¿Cuál es la idea. Mejorar la educación u oponerse a la institucionalidad vigente?

Estamos claros en que los políticos de todos los sectores en su mayoría son bastante deficitarios en muchos aspectos, pero ¿quién no lo es?

En este sentido si la motivación es oponerse a todo, y como es natural cuando se es joven, nos sentimos tan capaces de tener la solución para todo, entonces propongo que hagamos cosas constructivas y nivelemos la discusión hacía arriba. Basta ya de abusos y espacios para aquellos que su limitada razón los lleva a comportarse como verdaderos animales sin control alguno, siguiendo a una masa de dirigentes que no cabe ninguna duda que buscan una carrera política para su propio beneficio.

Al final del día las tomas significan un beneficio sólo para quién logra organizarlas.

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