El Parque de Juegos de Agua Don Yayo, se encuentra ubicado entre Talagante e Isla de Maipo, en el Camino Las Parcelas, al sur poniente de Santiago y este verano 2016 lo visitamos junto a vecinos de la Comuna de Maipú.

La mañana partió más fría de lo normal, pero el ánimo y el entusiasmo no se vieron opacados y acudimos temprano a la primera actividad del día, abordar un bus junto a vecinos de la villa para viajar hasta Don Yayo. El viaje, por la Autopista del Sol, demoró alrededor de 20 minutos, partiendo desde el peaje Rinconada de Maipú, hasta la salida a Talagante. Desde ahí, encaminamos rumbo hacia el camino Las Parcelas y llegamos casi de los primeros al lugar.

Junto a nosotros, muchos buses, uno incluso con el número 44, fueron llegando con grupos de familias equipadas con bolsos, colemans, carpas y hasta sillas de playas, muy entusiasmados y varios de ellos directamente  a la zona de parrillas para tomar desayuno y comenzar el asado.

12631297_10208807279239749_5714889688146360179_nLuego de acomodarnos y recorrer el lugar, nos encontramos con negocios que vendían churros, artesanía, juguetes y flotadores, además de un completo mini market que ofrece hasta colados para los niños, además de pollo asado y papas fritas. Infaltable el paseo en caballos para las pequeñas, y algunos minutos de juego a la pelota.

Además de las piscinas para grandes y chicos, existen juegos infantiles en muy buen estado, con resbalines, columpios y ruedas giratorias que son suficientes en cantidad y calidad.

Según el sitio web www.donyayo.cl la entrada cuesta alrededor de 5 mil pesos para los mayores de 5 años, aunque va variando si es fin de semana o si se reserva para grupos de varias personas.

Juegos de Agua

12552817_10208807283959867_1872029619547600098_nLa parte entretenida del parque son sus juegos de agua, en particular la piscina para niños. Aunque varios juegos están reservados para mayores de 5 años, la piscina de los más pequeños no tiene restricción visible y está resguardada por salvavidas (como todos los juegos) además de ser accesible para los papás que pueden compartir y acompañar a los niños.

A pesar del día nublado, la adrenalina de los toboganes y caídas de agua, hace que el frío no se sienta y que la diversión para grandes y chicos esté asegurada.

Lo pasamos muy bien!

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